El derecho a pasar frío

DWfWJPkWAAEKIIW-998x665.jpg

Rebélese. Ponga el grito en el cielo y proteste ante lo inaceptable y lo injustificable. Hágalo en el año más vergonzante en la historia de la industria cinematográfica, con abusos por doquier. El año en que la pregunta de la brecha salarial apareció en las ruedas de prensa de partidos políticos, organismos y empresas. Proteste hasta rabiar por el medio centenar de cadáveres injustificables, víctimas de violencia de género del último año. Y por los 44 de 2016. Y por los 60 de 2015. Manténgase imperturbable, convenza a sus amigos, familiares y vecinos de que se unan a su causa y persista en el pulso porque, sólo así, y esto nunca está garantizado, podrá llevar sus reivindicaciones a buen puerto.

Y, ya de paso, hágalo con sentido común. Los extremos nunca fueron buenos para casi nada. En algo debieron equivocarse aquellos que volvieron a criticar la infame maquinaria de Hollywood al ver a Jennifer Lawrence con un simple (y ligero) vestido en la azotea de un hotel a cinco grados presentando su última película. En contraste, junto a ella, sus compañeros de reparto cuello vuelto y chaqueta. No era su productora, ni la industria ni el último ramalazo machista de turno. Ella quería vestir su Versace. Y pasar frío. Mal asunto si nos privamos del derecho a tontear con la neumonía y lo justificamos con el argumento de turno que vale para casi todo. Y tuvo que dar explicaciones.

jlw.JPG

Pero el problema viene de una ingenuidad casi infantil que lleva a pensar que Jennifer Lawrence, precisamente ella: activista (dice haber dejado el cine un año para dedicarse a ello), feminista (así se autodenomina en varias entrevistas), icono (su número de seguidores lo corrobora) y una de las actrices mejor pagadas del mundo, no tiene boca para decidir pasar frío o calor. Precisamente ella.

Convendría poner cordura y no reivindicar en vano, que queda mucho por reivindicar. Tampoco perderse en laberintos del lenguaje a ninguna parte ni en portavozas (ni portavoces) con nada que aportar. Sólo así, siendo rebeldes con causa, se puede ganar el hecho y el derecho a que te tomen en serio.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s